En nuestro país los aspectos sociopolíticos más básicos de la maternidad y la crianza no se han planteado suficientemente todavía. Con motivo de la celebración del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, la Asociación Mujeres para la Salud organizó la jornada Las maternidades con un objetivo claro de incorporarlo a la agenda política y abrir el debate público sobre el impacto que la maternidad tiene en la salud y la vida de las mujeres. En la mesa redonda sobre las nuevas maternidades intervinieron las expertas Ana de Miguel, Beatriz Gimeno y María Pazos. Hablaron sobre las maternidades y sobre las nuevas panaceas, como son la crianza con apego y la maternidad subrogada. Lograron hacer en sus brillantes intervenciones un análisis exhaustivo sobre el impacto que tiene sobre la vida de las mujeres la decisión de ser madre a cualquier precio.

El libro de Margaret Atwood El cuento de la criada refleja el mandato patriarcal de la maternidad como destino inexorable de las mujeres.

Cuanto más patriarcal y sofisticada sea una cultura, más tendrá que intervenir en los procesos de la maternidad para ponerla al servicio de intereses ajenos. La alineación patriarcal clásica fue separar gestación, parto y crianza de los derechos jurídicos de propiedad sobre la criatura, que el patriarcado siempre ha asignado al varón

P. Merino.

Así están funcionando como una “nueva maternidad” los vientres de alquiler que son reflejo de una economía neoliberal donde todo se puede comprar y vender, citando a la filósofa feminista Ana de Miguel, autora del libro Neoliberalismo sexual, el mito de la libre elección.

También se presenta como nueva la “maternidad intensiva”. La activista Beatriz Gimeno en su libro La lactancia materna explica la presión que el sistema patriarcal ha ejercido siempre sobre las madres para que den de mamar y la resistencia frente a esta obligatoriedad. En el siglo XXI la lactancia y el colecho se convierten en el centro de una nueva identidad femenina.

La experta en economía y políticas públicas María Pazos habló en su ponencia del impacto de la maternidad sobre la economía de las mujeres.

No es una verdadera emancipación incorporarse al empleo y seguir cuidando

El reparto igualitario del trabajo del cuidado es el gran reto de las sociedades del siglo XXI, la universalización de la educación infantil desde los 0 años y la atención a la dependencia de calidad, para que las mujeres puedan mantener empleo continuamente e ingresos suficientes son algunas de sus propuestas para solucionar las desigualdades que sufren las mujeres derivadas de su rol tradicional de principales cuidadoras.

Desde mi punto de vista como experta en diversidad familiar, esta es otra variable con la que hay que contar. El hándicap que conlleva el cuidado cuando es una maternidad monomarental, homomarental, de mujeres migrantes, de adopción o acogimiento etc., la vulnerabilidad de estas maternidades requiere de apoyos y políticas públicas que mejoren la vida de las mujeres y sus hijos e hijas.

El feminismo, como movimiento social radicalmente transformador, está enfocado a mejorar la vida de las mujeres a través del análisis y del debate. Busca las posiciones políticas necesarias para llevarlo a cabo y aquí las maternidades son un eje central, que entran en conflicto aparentemente con otras premisas. La precariedad laboral o la feminización de la pobreza fueron analizados también en este encuentro, generando un necesario debate.

Julia Pérez, experta en diversidad familiar y mediación

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