Solidaridad. Sororidad. Confianza. Seguridad. Refugio. Son palabras que pueden caracterizar a las relaciones que entablamos entre las mujeres. Pero también celos, competitividad, rivalidad, envidia, manipulación.

Las relaciones entre las mujeres son un antídoto para el machismo, un factor de bienestar. Las mujeres nos relacionamos entre nosotras, las unas nos apoyamos en las otras y, así, construimos redes de solidaridad y comprensión en cualquiera de los ámbitos en los que nos movamos. Pero, al mismo tiempo, están rodeadas de mandatos patriarcales que las condicionan. Mitos sobre la competitividad, las envidias, la manipulación… que a todas las mujeres nos transmiten.

Es hora de que reflexionemos en torno a este tipo de relaciones desde diferentes ámbitos. Y es lo que hicimos en la jornada Las relaciones entre las mujeres con la que conmemoramos el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres. Una jornada en la que, sin duda, reinaron la solidaridad y la sororidad, la reflexión entre amigas y el buen trato. Antes que nada, queremos agradeceros a todas las ponentes por vuestro buen hacer, a todas las mujeres (y algún que otro hombre) que estuvisteis presentes y a todas aquellas personas que nos acompañasteis desde casa.

Vista general de la jornada Las relaciones entre las mujeres en el Salón de Actos del C.C. Conde Duque

Después de la inauguración, de la mano de Soledad Muruaga, presidenta de Mujeres para la Salud, y Silvia Buabent, expresidenta del Instituto de la Mujer, la jornada arrancó con una ponencia, impartida por Soledad Muruaga, sobre la relación primigenia entre las mujeres, esa primera relación que entablamos en nuestras vidas: la existente entre madre e hija.

Una relación que el patriarcado se encarga de conflictuar al máximo. En efecto, casi todas las mujeres tienen problemas con sus madres y es necesario revisar esta relación para despojarla de todos los efectos tóxicos que el patriarcado le impone. Y al respecto, cabe preguntarnos ¿hasta qué punto esta primera relación nos condiciona las futuras relaciones con las mujeres?, ¿qué herramientas podemos poner en marcha para mejorar esa relación que para la mayoría de nosotras es fuente de conflictos y malestares?

A continuación, dimos paso a la primera mesa, en la que bajo el título Las relaciones entre las mujeres y el poder en las organizaciones y moderada por Luisa Posada, reflexionamos en torno a las relaciones que se establecen entre las mujeres en ámbitos que están claramente masculinizados y pensamos en torno a las dificultades con las que nos encontramos las mujeres cuando accedemos a estos ámbitos, y en especial qué barreras encontramos para ejercer la autoridad y el poder con y hacia las otras mujeres.

¿Son ámbitos en los que las mujeres masculinizan las formas y respetan el modelo jerárquico y patriarcal existente o, por el contrario, intentan cambiar el modelo de organización a través de nuevas formas de relación con las y los demás? ¿Qué modelos de liderazgo femeninos existen en la actualidad? ¿Existen ya lideresas en el ámbito empresarial? Y ¿qué sucede cuando son organizaciones exclusivas de mujeres? ¿Tienen los mismos problemas que en las organizaciones mixtas? ¿Es fácil ejercer el liderazgo entre mujeres? ¿Aceptamos las mujeres la autoridad de otra mujer o tenemos reticencias al respecto? En esta mesa dimos respuesta a estas, y otras, preguntas.

Comenzó la mesa Luisa Posada, moderadora de esta, trayendo a colofón una importante reflexión sobre si estamos asistiendo a la cuarta ola del feminismo centrándose en el quiénes, o en el sujeto político feminista.

Como conclusión, Luisa Posada afirmó que el feminismo necesita de un sujeto fuerte que sea capaz de asumir la eliminación del patriarcado y además hacerlo a escala transnacional. Además, ese sujeto debe ser las mujeres, porque de lo contrario, “prescindir del sujeto mujeres como sujeto político del feminismo puede venir bien al patriarcado”.

Luz Martínez-Ten, sindicalista de UGT, fue la encargada de la primera ponencia dentro de esta mesa, sobre las relaciones entre las mujeres en el ámbito laboral y sindical. Una ponencia interesantísima en la que nos dio una serie de claves o instrumentos que podemos poner las mujeres para apoyarnos las unas a las otras en este ámbito, tales como ayudar a la compañera que llega a interpretar y reinterpretar los códigos patriarcales de propia organización desde una perspectiva feminista, crear espacios de diálogo que nos hagan sentirnos acompañadas, sumar liderazgos, focalizar y rescatar los logros individuales, crear redes y luchar por estrategias comunes, invitar a la resistencia desde el optimismo vital, apoyarnos en mujeres referentes, descansar y tener sentido del humor…

Si quieres leer más al respecto, te invitamos a leer el hilo de Twitter en el que reflejamos las frases más memorables de Luz Martínez – Ten.

A continuación, Sara Berbel reflexionó sobre si es posible tener liderazgos feministas en las organizaciones y el ámbito empresarial y repasó cómo influye la socialización de género que recibimos las mujeres en la forma en la que nos enfrentamos al poder en las empresas y sus repercusiones en el techo de cristal, así como las consecuencias psicológicas con las que nos encontramos cuando llegamos a altos niveles de poder.

Durante su ponencia nos dejó verdades incuestionables, como las que puedes ver en estos tuits:

Finalmente, Alicia Gil, coordinadora pedagógica de la Escuela ESEN fue la encargada de cerrar esta mesa con una ponencia sobre las relaciones en las organizaciones de mujeres y la cultura organizacional del feminismo, un tema incómodo porque, como ella misma afirmó, “todas tenemos experiencias, y algunas causan dolor”. Alicia reflexionó sobre la sororidad y sobre la necesidad de plantearnos qué modelos de poder queremos tener dentro de estas organizaciones.

Debemos tener organizaciones fuertes, nuestras, ajustadas a nuestros idearios y nuestros objetivos

Alicia Gil

Después de un merecido descanso, la jornada Las relaciones entre las mujeres continuó con la segunda mesa, moderada por Silvia Buabent y dedicada a las relaciones entre las mujeres en la cultura, los medios de comunicación y la política.

Nuestras vidas están influenciadas por estos ámbitos, y es importante llevar a cabo una reflexión sobre cómo se muestran y cómo son las relaciones entre las mujeres en ellos. Así, Pilar Aguilar comenzó reflexionando sobre cómo los productos audiovisuales se encargan de perpetuar mitos y mandatos sexistas y cómo muestra el cine las relaciones entre las mujeres a través de ejemplos prácticos de películas reales que hablan de las relaciones materno-filiales, de las relaciones en el ámbito empresarial, de las relaciones de amistad, de las de amor… No sin antes lanzar una pregunta en torno a la que todas y todos deberíamos reflexionar: cuando los adolescentes están viendo en las series que ellos son los activos y las mujeres tienen papeles pasivos, ¿cómo van a compaginar esos mitos con las mujeres y chicas que tienen al lado?

A continuación, la periodista Pilar López Díez impartió su ponencia sobre las relaciones entre las mujeres en los medios de comunicación, una ponencia que comenzó ilustrándonos con una encuesta realizada entre mujeres periodistas a las que se les preguntaba cómo veían las relaciones entre ellas en las redacciones de los medios de comunicación. Reflexionó sobre la necesidad de erradicar los estereotipos de género desde los medios de comunicación, tanto dentro como fuera de las redacciones, siendo estos “una construcción patriarcal por la que todas tenemos que someternos a los dictámenes”.

Para terminar esta mesa, contamos con la presencia de Victoria Sendón, quien abordó el tema de las relaciones entre las mujeres en el ámbito de la política, un mundo en el que esta feminista se mueve desde hace muchos años. Comenzó su ponencia repasando el papel de las mujeres en la historia de la política, así como la lucha por la consecución del sufragio femenino, para continuar con un análisis sobre el papel que debe tomar la mujer en este mundo “de confrontación” y la consecuente necesidad “de un sujeto político activo y la participación no solo de la clase política sino de la ciudadanía”.

Ya por la tarde, la jornada Las relaciones entre las mujeres comenzó con la ponencia de Kika Fumero, activista feminista y por los derechos LGTBI, quien analizó las luces y las sombras en torno a las relaciones entre las mujeres lesbianas. Durante su ponencia, Kika reflexionó sobre los mitos y prejuicios que contaminan a las relaciones amorosas entre las mujeres, con frecuencia observadas desde un punto de vista patriarcal que las sexualiza. Asimismo, respondió a preguntas como si por el hecho de ser dos mujeres hay algún tipo de beneficio en la relación, si esta es mejor o si existe una verdadera igualdad.

Asimismo, Kika también reflexionó sobre la deconstrucción personal que una mujer lleva a cabo cuando se pone las gafas violetas, proceso imprescindible para que dos mujeres sean capaces de construir relaciones igualitarias porque, de lo contrario, ambas están sumidas en esos mitos del amor romántico que todas las mujeres interiorizamos desde nuestra infancia y la consecuencia es que puede que éste se intensifica en las relaciones entre mujeres.

Más allá de estos ámbitos y de una forma transversal, en la jornada Las relaciones entre las mujeres nos planteábamos también cómo afectan estas relaciones en la salud. Para ello nos preguntamos cuestiones como si son las relaciones que mayor bienestar nos producen, que nos pasa a nivel emocional cuando rompemos con una amiga querida o en qué aspectos, dañados por el patriarcado, podemos avanzar. Asimismo, nos planteábamos si realmente existe la sororidad, si son adecuados los espacios exclusivos de mujeres o en qué medida el movimiento feminista ha sido capaz de cambiar el modelo viciado y patriarcal de relación por un modelo de solidaridad entre las mujeres.

Para ello contamos con el equipo de psicólogas del Espacio de Salud Entre Nosotras, el centro de tratamiento psicológico especializado en mujeres de la Asociación Mujeres para la Salud. Entre todas ellas, además de Pilar Pascual, coordinadora de la asociación, realizamos un “barrido” por las dificultades en las relaciones de amistad entre las mujeres y los malestares que conllevan, parte de la que se encargó Edurne Rodríguez, la Psicoterapia de Equidad Feminista y la asertividad, que pudimos escuchar de boca de Mercedes Risco, el significado de la sororidad y las claves para entablar relaciones saludables entre las mujeres, de lo que habló Rosa Urien, y finalmente los motivos por los que los espacios terapéuticos exclusivos de mujeres son los espacios más convenientes para la superación de los malestares, ponencia que impartió Pilar Pascual.

Así, Edurne Rodríguez comenzó la mesa hablando de la socialización diferencial de género de niñas y niños. Las etiquetas que ponemos a unas y otros desde una infancia bien temprana nos conforman en las mujeres y hombres que seremos cuando crezcamos. Así, a las niñas ponemos etiquetas en su forma de relacionarse con las personas de su entorno como “listillas”, “marimandonas”, “envidiosas”, “retorcidas”, “tiranas”, “manipuladoras”, “abusonas”, “arpías”, “rebuscadas” o “complejas”, mientras que a ellos los calificamos de “bonachones”, “listos”, “directos”, “nobles”, “leales”, “inocentes”, “fáciles”, “ingenuos”, “bobalicones” o “ingeniosos”. Estas etiquetas van conformando nuestra educación, “vamos aprendiendo desde ahí” y “estamos conformando su futuro”.

Una consecuencia de esta socialización es la normalización de los celos, la envidia y la crítica como forma de relacionarnos entre las mujeres. Otra consecuencia es que estamos criticando en las niñas habilidades muy necesarias para su autonomía y la defensa de sus derechos, como son las habilidades de negociación, de comunicación y de convencer al otro. Edurne resaltó que a las niñas las etiquetamos de “listillas” y a los niños de listos. En el primer caso, el apelativo tiene un trasfondo de juego sucio, en el segundo se apela inteligencia sin más.

Para finalizar, Edurne nos invitaba a reflexionar sobre la forma que tenemos las mujeres de relacionarnos entre nosotras, y a hacernos a nosotras mismas preguntas como ¿seguimos criticando?, ¿seguimos haciendo el vacío?, ¿sentimos celos y envidias de otras mujeres?, ¿juzgamos a las mujeres por su físico y su estética?, ¿nos cuesta dar y reconocer la autoridad en otras mujeres? o ¿dudamos cuando las mujeres consiguen ascender?

A continuación, Mercedes Risco tomó el relevo para hablar de qué nos pasa a las mujeres cuando somos conscientes de cómo ha sido nuestra socialización y lo que nos ha construido como mujeres. En este proceso, la asertividad, o la capacidad que tenemos de expresar nuestras convicciones de una manera respetuosa con nosotras mismas y con quienes reciben nuestro mensaje, juega un papel primordial, y es “fundamental para establecer relaciones saludables”, pero al mismo tiempo “está muy tocada por la socialización” y todas las mujeres deberíamos revisárnosla.

Asimismo, Mercedes incidió en cómo los aprendizajes de género que adquirimos desde la infancia nos llevan a establecer relaciones desiguales con los hombres y no saludables con las mujeres. “Rechazamos y criticamos aspectos en otras mujeres que nosotras mismas también tenemos”, y somos muy exigentes en las relaciones con otras mujeres, al tiempo que las ponemos en un segundo plano cuando estamos en relaciones afectivas.

Así, Mercedes Risco concluye que el empoderamiento y la asertividad son los dos pilares fundamentales de la intervención que hacemos con las mujeres que vienen al Espacio de Salud Entre Nosotras. “Las mujeres debemos aceptar que nuestros sentimientos y pensamientos no tienen que ver con el exterior: nuestro malestar no depende de lo que digan las personas de fuera, sino de cómo lo interpretamos nosotras”.

La sororidad juega un papel fundamental cuando hablamos de relaciones saludables entre las mujeres, y como tal ocupa un lugar destacado también en esta mesa sobre el impacto que las relaciones que entablamos entre nosotras juega en nuestra salud. Un tema del que habló Rosa Urien, quien destacó que el camino hacia la sororidad pasa ineludiblemente por la toma de conciencia de las mujeres que somos y la deconstrucción de ese yo patriarcal.

Así, “si yo me he deconstruido como mujer, tendré más facilidad para establecer alianzas entre mujeres que nos lleven a crear relaciones positivas y pactos para conseguir el cambio social”, destacó Rosa Urien durante su ponencia. Las relaciones saludables entre mujeres y el establecimiento de pactos entre nosotras son de gran importancia, pues es al patriarcado a quien le interesa que no nos llevemos bien, que haya una rivalidad y una competitividad entre nosotras.

Rosa concluyó su ponencia aportando algunas ideas para poner en práctica la sororidad en diferentes ámbitos, como el familiar, en los espacios de educación o en las relaciones de amistad.

Pilar Pascual puso el punto final a esta tan interesantísima mesa de la jornada Las relaciones entre las mujeres con una explicación de por qué es necesario tener espacios terapéuticos exclusivos para mujeres, como es el Espacio de Salud Entre Nosotras.

Entre sus convincentes argumentos, destacó que la psicología con perspectiva de género no existe en las universidades, y para poder ejercerla no es necesario con hacer una formación, sino que es un proceso que tiene que empezar por una misma: hay que autoanalizarse, emprender un proceso de reconstrucción y cuestionamiento de la socialización. Aun este aspecto es muy minoritario en el caso de las psicólogas, pero infinitamente menor en el caso de los psicólogos.

Una socialización que es diferente para hombres y para mujeres, desde el inicio, con aprendizajes y expectativas contrarias hace que sea muy complicado que un hombre pueda comprender lo que llega a sentir una mujer. Máxime cuando los hombres son los que ejercen violencia contra las mujeres en un porcentaje extremo.

“En Mujeres para la Salud tratamos a las mujeres como nos gustaría que nos tratasen a nosotras mismas”, concluyó su ponencia Pilar Pascual, una conclusión a la que acompañó algunas de las frases que nos han dedicado mujeres que han venido al Espacio de Salud Entre Nosotras y algunos de los aspectos que las usuarias resaltan de nuestro espacio de salud:

Porque necesitamos un espacio seguro en el que comunicarnos, y la mayor parte de nuestros ‘dolores’ los producen los hombres. Por otro lado, la perspectiva de género es algo sumamente importante y que en otros centros o terapias se pasa por alto como si la socialización no tuviera nada que ver en tus aflicciones.

Porque creo que solo una mujer puede entender a otra mujer. En esta sociedad un hombre desde la cuna no tiene el mismo rol que una mujer, y si no tienes empatía con alguien difícilmente puedes ayudarle.

Porque siento que entro en un espacio seguro, amable, donde me siento bien recibida y no me siento juzgada.

Otra usuaria nos cuenta también su experiencia:

El primer día que entré por la puerta de la Asociación me pareció superacogedor, un sitio muy bonito y cuidado. Solo el jardín de la entrada te permite hacer click; pasas del bullicio a la paz. Me encantaron los detalles: Cristina te enseña la salita de espera y te da toda la información de si necesitas tomar algo; el que tengan a disposición de las usuarias el agua, te, café, los snacks, y la nevera con las botellas de agua y la cajita para dejar la moneda; todo desde la confianza de ellas hacia nosotras; confianza en que vamos a hacer un buen uso del espacio y de los enseres. Mi pensamiento fue “se nota que esto está hecho por y para mujeres”. Hay un mimo y un cuidado que no he encontrado en ninguno de los espacios que he descrito en la pregunta 6 ni de lejos. Y eran espacios también terapéuticos. Otro aspecto fundamental que yo valoro muchísimo es el calor de la persona de recepción: es que cuando acudes a un espacio de terapia normalmente vienes dañada. Y la primera cara que encuentras es la de trabajadora que te abre la puerta y te recibe; y aunque parezca insignificante no lo es para nada: para mí tiene mucho valor ser recibida con alegría, simpatía, luz… te genera un estado de confianza que hace también que vayas adoptando la predisposición al trabajo que vas a hacer allí. Por otro lado, te mantienen muy informado sobre actividades que realizan y/o en las que participan. Por último, en relación a la atención terapéutica, qué decir: creo que la profesional que me trata ha hecho y está haciendo un trabajo estupendo conmigo y siento que es muy buena profesional porque soy un hueso duro de roer y sin embargo he mejorado mucho desde que entré por la puerta de la asociación.

La última mesa de la jornada Las relaciones entre las mujeres estuvo dedicada a la presentación de la encuesta en la que el equipo de Mujeres para la Salud, con la colaboración especial de la politóloga Irene Zugasti, estamos trabajando durante este año con el objetivo de escuchar lo que tienen que decir las mujeres, verdaderas protagonistas, de las relaciones que han establecido con otras mujeres a lo largo de su vida. Pilar Pascual e Irene Zugasti introdujeron los resultados de la encuesta, que publicaremos más adelante en el informe Las relaciones entre las mujeres y que estará abierta hasta entonces con el objetivo de recoger el mayor número posible de respuestas y, por tanto, de experiencias de mujeres muy diversas.

No olvides que, si no has contestado todavía a nuestra encuesta, puedes hacerlo aquí:

Haz clic aquí para contestarla

Soledad Muruaga clausuró finalmente esta jornada. Una jornada que podemos calificar de un auténtico éxito, no solo por la calidad de las ponentes, ni tampoco solo por la cantidad de público que asistió, ni por el espacio tan maravilloso que nos cedió el Centro Cultural Conde Duque. El verdadero éxito de la jornada fue esa sensación con la que todas, organizadoras, ponentes y asistentes, salimos, esos comentarios de enhorabuena que recibimos, esas relaciones de amistad, sororidad, compañerismo y reflexión que entablamos entre todas.

Gracias por una jornada tan provechosa como agradable

Primero de todo, quería felicitaros por la estupenda y nutritiva jornada que vivimos el pasado 28 de mayo. La disfruté y además me reencontró con muchas amigas y compañeras feministas.

Gracias a vosotras por organizar esta jornada tan interesante. Me encantaron y os agradezco mucho que crearais un espacio en el que compartir y aprender unas de otras.

Daros las gracias a todas vosotras. Fue un auténtico placer asistir, aprendí muchísimo y escuchar a todas las grandes profesionales, un honor.

Como digo, me gustaría agradecer a toda la organización, de la primera a la última persona que hizo posible que fuera un día fantástico, y muy pedagógico.

Espero poder seguir asistiendo a tan estupendo acto. Seguid así.

Agradeceros la buena jornada que realizasteis ayer, fue un día de disfrute.

Me pareció una jornada muy interesante y necesaria, y muy útil para el desempeño de mi trabajo. Muchas gracias por todo.

Estoy agradecida y encantada por la jornada que organizasteis ayer. Me gustaría mucho conocer vuestro espacio para mujeres.

Enhorabuena por vuestro trabajo de organización de la jornada que tuvo intervenciones muy interesantes y enriquecedoras.

Me interesaron mucho todas las ponencias. Gracias por vuestro esfuerzo.

No nos queda otra cosa que decir… ¡gracias! Gracias de corazón por ayudarnos a hacer que esto sea posible año tras año.

Y recuerda que pronto subiremos todos los vídeos de la jornada a nuestro canal de Youtube. Podrás ver todas las ponencias cuantas veces quieras. 🙂 Hazte seguidor/a de nuestro canal y activa las notificaciones, ¡Youtube te avisará cuando subamos los vídeos!

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Mientras, te dejamos una galería con las imágenes más destacadas de la jornada. ¡Esperamos que la disfrutes!