Edurne Rodríguez

Soy psicóloga y mi trabajo en la Asociación de Mujeres para la Salud se centra en acompañar a las mujeres en su propio proceso de empoderamiento personal. Desde que empecé a trabajar aquí, me di cuenta de que lo que era un deseo personal desde hacía poco tiempo (prácticamente un par de años cuando comencé a toparme con el feminismo) pasaba a formar parte de un lucha compartida; querer erradicar la violencia, en todas sus formas, contra las mujeres, intentar conseguir un mundo donde las mujeres seamos iguales socialmente y conseguir ser totalmente libres para decidir sobre nuestras vidas.

En la actualidad, y desde el 2015, me dedico a la atención psicológica directa tanto a nivel individual como grupal. En cada intervención con cada mujer tengo la oportunidad de cuestionarme, entender y aprender qué nos pasa a las mujeres y lo esencial que es dirigir la mirada a nosotras para posicionarnos con decisión y libertad en nuestras vidas, logrando, paso a paso, romper con las consecuencias impuestas por del patriarcado.

En definitiva, aprender a ser mujeres, a cuidarnos y a entender de qué manera podemos salir de nuestros malestares por nosotras mismas. Además la Asociación Mujeres para la Salud nos proporciona un espacio de trabajo en equipo semanal en el que analizamos casos y buscamos soluciones y alternativas todas las integrantes del área terapéutica.

Para poder llevar a cabo mi trabajo es importante hablar de mi formación. Haber podido compaginar la corriente Cognitivo Conductual con la formación en Gestalt me ha permitido tener una visión más ecléctica de mi profesión y he podido adaptarme a las mujeres con las que trabajo logrando de diversas formas nuestro objetivo más importante: su empoderamiento.

La formación continua es una de mis prioridades siempre, me ayuda a seguir avanzando en mi trabajo personal y profesional. El posgrado sobre Malestares de Genero que se imparte en nuestro centro y en el que he tenido la oportunidad de colaborar recientemente permite aprender desde la teoría y desde el cuestionamiento personal. Ambas áreas son complementarias y al mismo tiempo imprescindibles para abordar los malestares de las mujeres.

El equipo de personas, todas mujeres, con las que tengo la suerte de trabajar somos esenciales para lograr cumplir todos los objetivos que nos proponemos. Siempre pensando en las mujeres.