La idea de editar un nº doble, 27 y 28, de La Boletina, surge a partir de los resultados obtenidos en el trabajo de Investigación que la Asociación de Mujeres para la Salud ha realizado durante 2007, con financiación del Ministerio de Sanidad y Consumo y encuadrado dentro del Plan de Calidad del Sistema Nacional de Salud para “Promover el conocimiento sobre las desigualdades de género en salud y fortalecer el enfoque de género en las políticas de salud y en la formación continuada del personal de salud”.

Dicha investigación tiene un carácter de continuidad y nos está permitiendo aportar un análisis cualitativo y cuantitativo de los datos recogidos desde 1990, sobre los malestares y sufrimientos de las mujeres tratados en el Espacio de salud “Entre Nosotras” y a los que, tras intensos debates ideológicos y científicos, hemos optado por denominar “Trastornos Psico-Sociales de Género”, quitándoles cualquier connotación patológica y peyorativa, como explicaremos a lo largo de los sucesivos artículos.

Iremos razonando y describiendo cómo, en más del 80% de los casos que tradicionalmente se diagnostican como Depresión, nosotras los definimos como Depresión de Género, puesto que sus causas están determinadas por una educación de género patriarcal y enfermiza, y en las peculiaridades que se dan en diferentes generaciones y colectivos específicos de mujeres.

Expondremos también, otros trastornos específicos que trabajamos en “Entre Nosotras”, a los que hemos denominado Síndromes de Género, porque dichos trastornos se producen como consecuencia de hechos traumáticos que vivimos por el hecho de ser mujeres, tales como la Violencia de Género, los Abusos Sexuales o aquellos casos de conflictivas separaciones de pareja, que deterioran la forma de vida de las mujeres.

Desde esta perspectiva feminista, hemos ido construyendo una nueva teoría y una nueva metodología terapéutica, que se pueden considerar alternativas y radicales; entendiendo estos calificativos como la realización de un trabajo terapéutico que va a la raíz de las problemáticas, abordando las causas de los sufrimientos que experimentamos las mujeres por el hecho de vivir en una cultura patriarcal.

Por tanto, nuestro modo de interpretar lo que hemos llamado “Trastornos Psico-Sociales de Género” es opuesto al de la perspectiva biomédica tradicional, que se caracteriza por interpretar los conflictos y sufrimientos de género de las mujeres como enfermedades biológicas e individuales, patológizando y medicalizando sus síntomas.

Según nuestra experiencia terapéutica con miles de mujeres, durante casi dos décadas, estamos constatando que el sufrimiento y malestar que dichas mujeres expresan a través de sus síntomas dolorosos, son expresiones motivadas y lógicas, o lo que es lo mismo, reacciones psicológicas, a modo de defensa, ante diferentes situaciones conflictivas e injusticias de género que nos vemos obligadas a vivir un gran número de nosotras. Son sufrimientos que, sólo a través de una mirada con conciencia de género feminista, se pueden entender y tratar de una forma adecuada.

Y es, a partir de esta interpretación de la Salud Mental de las Mujeres, como hemos diseñado nuestro tratamiento terapéutico en “Entre Nosotras”. Consiste fundamentalmente en aportar elementos para que cada mujer pueda visibilizar y analizar los mandatos de género opresores que la tienen atrapada, así como, motivarles a adquirir las habilidades que necesiten para elaborar su propio proyecto de vida saludable y de crecimiento personal.

Otras características que distinguen nuestra metodología son: La aplicación de evaluaciones periódicas, el trabajo grupal, la idoneidad de la terapia de género dirigida exclusivamente a mujeres y del equipo de trabajo formado también exclusivamente por mujeres profesionales de la salud, que han desentrañado en sí mismas la problemática de género, en la que todas las mujeres hemos sido socializadas.

Otros aspectos clave para llevar a cabo nuestra labor terapéutica de género son: la cercanía y calidez de trato a todas y cada una de las mujeres que atendemos, desde el primer día y durante todo su proceso, así como el cuidado de las características del espacio físico, su ubicación y su diseño específico. En nuestro caso, se ha elegido con sumo esmero y delicadeza, tanto el edificio como su entorno. Los colores y la decoración interior se han cuidado al detalle, son alegres y luminosos, con un mobiliario adaptable a diferentes usos y actividades, lo que contribuye a la creación de una atmósfera acogedora y saludable. Estamos en una zona de la ciudad especialmente tranquila y privilegiada, con una agradable y amplia casa de tres plantas, rodeada de un precioso jardín, que también ha ido evolucionando con el paso de los años.

Para el desarrollo de nuestra tarea terapéutica, facilitadora de aprendizajes, las psicólogas de “Entre Nosotras” no cesamos de estudiar, observar y crear multitud de ejercicios y dinámicas de trabajo individual y colectivo. Aplicamos, tanto los avances de la Psicología Cognitivo-Conductual como las numerosas aportaciones que, en estos últimos años, han generado los Estudios de Género que se están llevando a cabo en diversas universidades nacionales e internacionales, además de valiosas publicaciones de escritoras feministas de la talla de Victoria Sau, Marcela Lagarde o Fina Sanz, entre otras mujeres sabias de nuestros días.

Se trata de un aprendizaje de doble dirección entre profesionales y usuarias y es, en definitiva, un trabajo incesante de INVESTIGACIÓN ACCIÓN que nos impulsa a buscar nuevas y más eficaces herramientas que faciliten la visibilidad y la comprensión de las trampas y mandatos de género que nos hacen enfermar a las mujeres.

Las hipótesis que planteamos en el presente estudio, parten de profundas reflexiones, discusiones de equipo y numerosos conocimientos, recogidos y sistematizados en una extensa variedad de datos y que, mediante el apropiado tratamiento informático y los análisis cuantitativo y cualitativo, nos están confirmando la validez de aplicar las teorías de género al tratamiento de la salud mental de las mujeres.

Por último, quiero constatar en esta publicación, mi sincero reconocimiento al enorme trabajo colectivo, tanto de las usuarias como de las profesionales, en el Espacio de Salud “Entre Nosotras”.
No hubiera sido posible avanzar en nuestro trabajo y nuestra metodología ni realizar las publicaciones actuales, sin el esfuerzo de nuestras usuarias al rellenar numerosos cuestionarios, evaluaciones y tareas, fruto de intensas y dolorosas reflexiones e investigaciones vitales.

Tampoco hubiera sido posible, sin las aportaciones de tantas y tantas profesionales que, a lo largo de estos años, han trabajado en el Centro, dejando cada una su granito de arena, mejorando, renovando y creando, partiendo del esfuerzo y sabiduría de las que les precedieron.

Mi agradecimiento a todas ellas y, en especial, al compromiso y buen hacer del equipo actual. Entre las que se encuentran, Pilar Pascual, Rocío Carmona, Teresa Gutiérrez, Antonia González, Isabel Hernández e Isabel Rubio.

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