Es un tema que nos preocupa y del que hablamos frecuentemente en un artículo que actualizamos con una mayor frecuencia de la que nos gustaría, siempre que hay alguna noticia relevante que habla de la hipersexualización de las niñas. Una verdadera atrocidad que a nosotras nos espanta pero que hay que visibilizar para que cese. Porque la sexualización infantil es una forma de violencia de género contra las niñas que está muy normalizada y que pasa desapercibida demasiadas veces.

Niñas representadas en los medios como miniadultas. Niñas a las que se les ve con poses, vestuarios, maquillajes… sexualmente excitantes y/o propios de mujeres adultas. Niñas a las que vemos con preocupaciones y conversaciones sobre manicura, pedicura, tallas, bolsos, tacones, maquillaje… Son relativamente frecuentes, solo hace falta echar un vistazo alrededor, a la publicidad de las grandes marcas, a centros comerciales o a grandes establecimientos, para comprobar que efectivamente existe en esta sociedad una representación de las niñas que no es la que debería ser.

En torno a ello, con el ejemplo de los Carnavales, reflexiona Pilar Pascual, psicóloga experta en mujeres y coordinadora de AMS, en un artículo publicado en La Voz de Galicia y que demuestra que los disfraces son un arma de doble filo para las niñas.

No es raro verlo: ante un disfraz, por ejemplo, de policía, el de los niños reproducen los caracteres de las películas americanas, pero ellas llevan minifalda y usan medias de rejilla. ¿Qué hace una niña vestida así? De hecho, basta con poner en Google Imágenes la búsqueda “disfraz policía niña” y nos aterrorizaremos con los resultados. ¡La mayoría en minifalda! Y ahora, preguntémonos: ¿alguna vez hemos visto a una policía mujer vestida con minifalda en lugar de pantalón?

 

Lo mismo pasa, por ejemplo, con el disfraz de sanitario: ellos van de médicos normales y corrientes, como los que nos encontramos en nuestro día a día cuando debemos acudir a estos servicios. Ellas, en cambio, están vestidas de enfermeras sexis, con su minifalda y su maquillaje provocativo. Esto, además, reproduce el estereotipo de hombre-médico/mujer-enfermera.

Pero no hace falta irse a estas fechas destacadas. Muchas veces, una simple mirada a los carteles publicitarios de moda es suficiente. “Hay una tendencia a convertir a las niñas en mujeres y se hace la misma ropa para ellas que para adultas. Hemos visto bikinis con relleno para niñas de diez años. Hay zapatos de niñas con tacón en el mercado normal, no solo para disfrazarse”, reconoce Pilar en este artículo de La Voz de Galicia.

A continuación te dejamos el artículo en el que ha participado Pilar Pascual para que puedas leerlo y reflexionar sobre ello. Cuéntanos qué te parece, y qué opinas de este tema. Nos encantará “escucharte”.

 

Haz clic aquí para leer el artículo

 

 

Share and Enjoy !

0Shares
0 0