Todavía se nos ponen los pelos de punta cuando pensamos en el ya histórico 8 de marzo del año pasado. Y casi sin darnos cuenta, ya estamos aquí de nuevo, a escasos días del 8M de 2019, dispuestas a salir a las calles, un año más, a gritar por nuestros derechos hasta que se nos escuche.

Porque sí, porque juntas somos más. Porque el 8M es un día de celebración por lo ya logrado, un día de defensa de los derechos que ya hemos alcanzado gracias a la lucha de nuestras predecesoras y un día de reclamo por los derechos que aún no hemos conquistado. Y este año es un año especialmente importante, en el que tenemos que salir todas a las calles para decir que ¡NO!, que la alianza trifálica no puede jugar con nuestros derechos, y no se lo vamos a permitir. Un año en el que, como todos los años, pero no por eso con menos fuerza, vamos a pelear por las que ya no pueden, y luchar por todas las que aún estamos aquí.

Somos un movimiento feminista intergeneracional y diverso, creciente en número y en energía, impulsamos y desarrollamos propuestas e ideas para pensar en otras vidas y otro mundo. Somos miles, millones, las mujeres dispuestas a conseguirlo, y vamos a por todas.

Comisión 8 de marzo del movimiento feminista de Madrid, Argumentario Hacia la huelga feminista 2019

¿Te sumas a nosotras?

Estaremos en torno a las 18:00 en la Calle de Felipe IV esquina con Ruiz de Alarcón, donde han quedado el Consejo de Mujeres del Municipio de Madrid y la Asamblea Abolicionista de Madrid. Es en la esquina de detrás del museo del Prado. Por la mañana, cada una de nosotras iremos a la lectura del manifiesto de nuestros barrios y nos haremos un selfie para publicar en nuestras redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram). Te animamos a que tú vayas al tuyo y que te hagas también una foto y la compartas con nosotras. ¿Te apetece?

Huelga de cuidados, de consumo, laboral y educativa

Es fundamental que la huelga de las mujeres sea una huelga global y no solo general. Una huelga en todos los espacios de la vida, una huelga de cuidados, de consumo, laboral y educativa, que demuestre que la participación de las mujeres es nuclear en todas las esferas de la vida y que, sin nosotras, se para el mundo.

Por eso, este 8M de 2019, las mujeres haremos:

  • Huelga de cuidados

Porque somos nosotras quienes reproducimos la vida, pero ya es hora de que seamos todas las personas quienes nos ocupemos de ese trabajo doméstico y de cuidados. Reivindicamos que el trabajo de cuidados sea reconocido como un bien social de primer orden, y exigimos la redistribución de este tipo de tareas.

  • Huelga de consumo

Porque gritamos bien fuerte contra el neoliberalismo salvaje que se impone como pensamiento único y que da pie al comercio con las mujeres, la prostitución, los vientres de alquiler… Huelga de consumo porque estamos cansadas de las presiones estéticas sobre nuestra salud y nuestros cuerpos, porque nuestros cuerpos no son ni mercadería ni objetos. Y, como algo muy importante para Mujeres para la Salud, exigimos la despatologización de nuestras vidas, nuestras emociones y nuestras circunstancias, exigimos que dejen de considerar nuestros procesos vitales como enfermedades, y exigimos que la salud sea tratada como algo integral, en la que intervienen todos los factores bio-psico-sociales a los que estamos expuestas.

  • Huelga laboral

Porque ya estamos cansadas de tener peores condiciones laborales, de cobrar menos que ellos por el mismo trabajo, de enfrentarnos a techos de cristal y a precariedad laboral, con trabajos marcados por la temporalidad, la incertidumbre, los bajos salarios, las jornadas parciales no deseadas… Estamos cansadas de engrosar las listas del paro, de que muchos de los trabajos que hacemos no estén ni siquiera reconocidos, de tener que enfrentarnos al acoso sexual en el ámbito laboral…

  • Huelga educativa

Porque exigimos nuestro derecho a una educación pública, laica y feminista, que contemple que esta es la etapa principal en la que construimos nuestras identidades sexuales y de género y, por tanto, sea una educación libre de valores heteropatriarcales, en la que la perspectiva de género sea transversal a todas las disciplinas y en la que se imparta una formación afectivo – sexual que enseñe en la diversidad. Exigimos, también, un avance en la coeducación y una educación que no relegue la historia de las mujeres a los márgenes de los libros de texto.

¿Cómo puedes participar en la huelga del 8M de 2019?

La huelga es de todas, construida entre todas, y seguro que puedes encontrar tu espacio en esta huelga feminista del 8M. Tus posibilidades pueden ser unas u otras, porque como todas las mujeres, tú también estarás atravesada por desigualdades y circunstancias que te sitúan en lugares muy diversos frente al trabajo asalariado, el consumo, el ejercicio de tus derechos, la formación y la participación ciudadana. Por eso, la huelga feminista del 8M es una propuesta abierta en la que seguro que encuentras tu forma de participar.

Si tienes alguna duda sobre tu derecho a huelga, te dejamos el documento Guía sindical. El derecho a huelga que ha elaborado el sindicato CNT, que junto con CGT ha convocado huelga de 24 horas.

Haz clic aquí para leerlo

Nosotras, el equipo de Mujeres para la Salud, pararemos en nuestros trabajos de cuidados y doméstico, en nuestro trabajo remunerado, en el consumo, en nuestros estudios y NO en nuestro activismo. Tú puedes parar en aquello en lo que puedas. Juntas, entre todas, demostraremos que sin nosotras ni se produce ni se reproduce.

El argumentario Hacia la huelga feminista 2019 de la Comisión 8 de marzo del movimiento feminista de Madrid da algunas ideas sobre cómo participar.

  • Participa haciendo huelga de cuidados
Con la huelga general queremos hacer patente que el sistema económico colapsaría sin nuestro trabajo de cuidados. Un trabajo que está invisibilizado y desvalorizado cuando el sistema se sostiene por la apropiación que hace de los cuidados que realizamos las mujeres, sin tener en cuenta nuestras necesidades y proyectos vitales.

Es necesario que reivindiquemos los cuidados, su necesidad para que todas y todos comprendamos su importancia vital y se conviertan en una responsabilidad social, compartida y redistribuida. Por eso, queremos parar para que los cuidados no recaigan solo en nosotras. Te proponemos que dejes de hacer las tareas cotidianas relativas a los cuidados de las personas y al mantenimiento de tu hogar. Organízate con los hombres de tu entorno para que sean ellos los que cuiden, busca los puntos de cuidados de tu barrio, no lleves ese día a tus hijos/as al cole, no limpies tu casa, ni tiendas la ropa, ni prepares la comida, no te responsabilices de tus nietos/as… Y si tu situación personal no te permite no cuidar, siempre puedes hablar con las personas de tu entorno, concienciarlas sobre la necesidad de que ellos también se impliquen y analizar y distribuir, a partir de ahora, el trabajo de cuidados y doméstico de una forma verdaderamente equitativa.

  • Participa haciendo huelga de consumo

Queremos parar de consumir, dejar de comprar cosas innecesarias, de sobrecalentar las casas, de usar el automóvil para cualquier desplazamiento, de acumular objetos y derrochar alimentos. Queremos construir estrategias de consumo alternativas que ayuden a crear un mundo un mundo social y ambientalmente justo.

Puedes hacer huelga de consumo no comprando ni consumiendo nada el 8 de marzo, moviéndote en transporte público y evitando realizar transacciones bancarias. Pero además puedes, a partir de esta huelga feminista, cambiar tus hábitos de consumo. Algunas ideas son evitar productos dañinos para el medio ambiente o que impliquen la explotación de otros pueblos o personas, reducir la generación de residuos, reutilizar y reciclar, evitar productos que experimenten con animales, fomentar el comercio local huyendo de grandes superficies, evitar productos de usar y tirar, sobreenvasados y transgénicos, apostar por productos ecológicos y de proximidad… También puedes boicotear los productos que aplican la llamada tasa rosa o que se publiciten con anuncios sexistas, racistas o LGTBIfóbicos, o sustituir tampones y compresas por la copa menstrual, entre otras muchas medidas a las que seguro que te aficionarás una vez hayas puesto en práctica.

  • Participa haciendo huelga laboral

Una huelga laboral significa no realizar el trabajo asalariado en empresas, comercios, fábricas, servicios públicos de salud, educación, cuidados, educativos. Como si durante esta jornada desapareciéramos físicamente de todos esos espacios que ocupamos.

Hacer huelga es un derecho si eres una mujer contratada, regularizada y legalizada, así que infórmate de las cuestiones legales y ayuda a tus compañeras de trabajo a conocerlas. Puedes hacer campaña antes de la huelga en tu centro de trabajo, explicando las razones, debatiendo sobre la situación laboral de las mujeres en tu sector, haciendo asambleas y reuniones informativas, organizando movilizaciones… Y si por tu situación particular, porque tengas un trabajo precario y tu situación en el mundo laboral sea más bien vulnerable, porque seas una mujer migrante sin papeles o estés en trabajos de economía sumergida y sin un contrato, siempre puedes participar o poner en marcha actividades para dar a conocer la huelga y reflexionar colectivamente sobre la situación de las mujeres en el mercado laboral.

¿Quieres hacer huelga laboral pero tienes dudas?

Si el 8 de marzo quieres hacer la huelga feminista pero no sabes si puedes hacerla sin estar afiliada a un sindicato, si debes avisar a tu empresa, si ésta puede tomar algún tipo de represalia, si pueden sustituirte en tus funciones durante ese día, cuánto te descontarán de la nómina, si la huelga puede tener consecuencias par ti, si tienes alguna situación laboral distinta y no sabes cuáles son tus derechos… No dejes de leer las preguntas frecuentes sobre la huelga laboral que pone a tu disposición la plataforma Hacia la Huelga Feminista. ¡Seguro que te resuelven muchas dudas!

Haz clic en la imagen de abajo:

  • Participa haciendo huelga educativa

Queremos parar en los colegios, institutos y universidades porque el sistema educativo en todas sus etapas es el principal espacio de socialización en el que se reproduce el actual sistema capitalista y patriarcal y está muy lejos de ser un espacio en el que se crece en equidad e igualdad social.

Si eres estudiante, profesora o trabajas en un centro educativo, también puedes secundar la huelga feminista del 8M de 2019 para reclamar una educación pública, laica y feminista, que transversalice en todas las disciplinas la perspectiva de género feminista y el antirracismo, con una educación afectivo – sexual diversa y libre de estereotipos y un sistema educativo que defienda la coeducación y la corresponsabilidad…

No vayas a clase ese día y, si tienes algún examen o clase en la que controlan la asistencia, recuerda que tienes derecho a la huelga y habla con el equipo directivo para solucionarlo. También puedes informar sobre la huelga a tus compañeras, tus profesoras y las trabajadoras de tu centro educativo, organizar asambleas informativas y acciones específicas para el día de la huelga.

¡Como ves hay muchísimas cosas que puedes hacer!

¿Y si eres hombre…?

Si eres hombre y quieres participar en la huelga feminista del 8M, siempre puedes convertirte en nuestro aliado y ayudar en lo que las mujeres presentes en tu vida (de trabajo, las mujeres de tu familia, tus amigas…) necesiten para que sea posible que todas paremos.

Te dejamos aquí un artículo que explica muy bien por qué los hombres no estáis llamados a participar en la huelga feminista y qué podéis hacer este día. Y una imagen con algunas ideas… ¿A cuál te apuntarás tú? Puedes contárnoslo en los comentarios.

¡Ven a la manifestación!

Y por supuesto, además de hacer huelga feminista de 24 horas, por la tarde júntate a miles de mujeres y de hombres para gritar todas juntas BASTA YA de discriminaciones, violencias e injusticias de todo tipo. En Madrid comenzará a las 19:00 en Atocha y todas juntas iremos avanzando hasta Plaza de España… ¿Nos vemos?

Si vives en cualquier otra ciudad de España, te dejamos aquí el mapa donde puedes consultar las acciones que se harán en tu localidad. Puedes desplazarte por el mapa haciendo zoom alejándote y acercándote con tu ratón.

El manifiesto

A continuación, te dejamos el texto del manifiesto 8M para que puedas leerlo íntegro:

Manifiesto 8M

JUNTAS SOMOS MÁS. Cada 8 de marzo celebramos la alianza entre mujeres para defender nuestros derechos conquistados. Fue la unión de muchas mujeres en el mundo, la que consiguió grandes victorias para todas nosotras y nos trajo derechos que poseemos hoy. Nos precede una larga genealogía de mujeres activistas, sufragistas y sindicalistas. Las que trajeron la Segunda República, las que lucharon en la Guerra Civil, las que combatieron al colonialismo y las que fueron parte las luchas anti-imperialistas. Sin embargo, sabemos que aún no es suficiente: queda mucho por hacer y nosotras seguimos luchando.

La sororidad es nuestra arma; es la acción multitudinaria la que nos permite seguir avanzando. La fecha del 8 de marzo es nuestra, internacional y reivindicativa.

Hoy, 8 de marzo, las mujeres de todo el mundo estamos convocadas a la HUELGA FEMINISTA.

Nuestra identidad es múltiple, somos diversas. Vivimos en el entorno rural y en el entorno urbano, trabajamos en el ámbito laboral y en el de los cuidados. Somos payas, gitanas, migradas y racializadas. Nuestras edades son todas y nos sabemos lesbianas, trans, bisexuales, inter, queer, hetero… Somos las que no están: somos las asesinadas, somos las presas. Somos TODAS. Juntas hoy paramos el mundo y gritamos: ¡BASTA! ante todas las violencias que nos atraviesan.

¡BASTA! de agresiones, humillaciones, marginaciones o exclusiones. Exigimos que el Pacto de Estado contra las violencias machistas –por lo demás insuficiente– se dote de recursos y medios para el desarrollo de políticas reales y efectivas que ayuden a conseguir una sociedad libre de violencias contra las mujeres y niñas. Denunciamos la represión a quienes encabezan la lucha por los derechos sociales y reproductivos.

¡BASTA! De violencias machistas, cotidianas e invisibilizadas, que vivimos las mujeres sea cual sea nuestra edad y condición. QUEREMOS poder movernos en libertad por todos los espacios y a todas horas. Señalamos y denunciamos la violencia sexual como expresión paradigmática de la apropiación patriarcal de nuestro cuerpo, que afecta de modo aún más marcado a mujeres en situación de vulnerabilidad como mujeres migradas y trabajadoras domésticas. Es urgente que nuestra reivindicación Ni una menos sea una realidad.

¡BASTA! ¡De opresión por nuestras orientaciones e identidades sexuales! Denunciamos la LGTBIfobia social, institucional y laboral que sufrimos muchas de nosotras, como otra forma de violencia machista. Somos mujeres y somos diversas.

¡MUJERES LIBRES, EN TERRITORIOS LIBRES!

Somos las que reproducen la vida. El trabajo doméstico y de cuidados que hacemos las mujeres es imprescindible para el sostenimiento de la vida. Que mayoritariamente sea gratuito o esté devaluado es una trampa en el desarrollo del capitalismo. Hoy, con la huelga de cuidados en la familia y la sociedad, damos visibilidad a un trabajo que nadie quiere reconocer, ya sea en la casa, mal pagado o como economía sumergida. Reivindicamos que el trabajo de cuidados sea reconocido como un bien social de primer orden, y exigimos la redistribución de este tipo de tareas.

Hoy reivindicamos una sociedad libre de opresiones, de explotación y violencias machistas. Llamamos a la rebeldía y a la lucha ante la alianza entre el patriarcado y el capitalismo que nos quiere dóciles, sumisas y calladas.

No aceptamos estar sometidas a peores condiciones laborales, ni cobrar menos que los hombres por el mismo trabajo. Por eso, hoy también hacemos huelga laboral.

Huelga contra los techos de cristal y la precariedad laboral, porque los trabajos a los que logramos acceder están marcados por la temporalidad, la incertidumbre, los bajos salarios y las jornadas parciales no deseadas. Nosotras engrosamos las listas del paro. Muchos de los trabajos que realizamos no poseen garantías o no están regulados. Y cuando algunas de nosotras tenemos mejores trabajos, nos encontramos con que los puestos de mayor salario y responsabilidad están copados por hombres. La empresa privada, la pública, las instituciones y la política son reproductoras de la brecha de género.

¡BASTA! de discriminación salarial por el hecho de ser mujeres, de menosprecio y de acoso sexual en el ámbito laboral.

Denunciamos que ser mujer sea la principal causa de pobreza y que se nos castigue por nuestra diversidad. La precariedad se agrava para muchas de nosotras por tener mayor edad, ser migrada y estar racializadas, por tener diversidad funcional o una imagen alejada de la normatividad. Reivindicamos que nuestra situación laboral nos permita desarrollar un proyecto vital con dignidad y autonomía; y que el empleo se adapte a las necesidades de la vida: el embarazo o los cuidados no pueden ser objeto de despido ni de marginación laboral, ni deben menoscabar nuestras expectativas personales ni profesionales.

Exigimos también las pensiones que nos hemos ganado. No más pensiones de miseria, que nos obligan a sufrir pobreza en la vejez. Pedimos la cotitularidad de las pensiones y que el tiempo dedicado a tareas de cuidado, o que hemos desarrollado en el campo, sea reconocido en el cálculo de las pensiones al igual que el trabajo laboral y luchamos por la ratificación del convenio 189 de la OIT que regula el trabajo doméstico.

Gritamos bien fuerte contra el neoliberalismo salvaje que se impone como pensamiento único a nivel mundial y que destroza nuestro planeta y nuestras vidas. Las mujeres tenemos un papel primordial en la lucha contra del cambio climático y en la preservación de la biodiversidad. Por eso, apostamos decididamente por la soberanía alimentaria de los pueblos. Apoyamos el trabajo de muchas compañeras que ponen en riesgo su vida por defender el territorio y sus cultivos.

Exigimos que la defensa de la vida se sitúe en el centro de la economía y de la política.

Exigimos ser protagonistas de nuestras vidas, de nuestra salud y de nuestros cuerpos, sin ningún tipo de presión estética. Nuestros cuerpos no son mercadería ni objeto, y por eso, también hacemos huelga de consumo. ¡Basta ya de ser utilizadas como reclamo!

Exigimos también la despatologización de nuestras vidas, nuestras emociones, nuestras circunstancias: la medicalización responde a intereses de grandes empresas, no a nuestra salud. ¡Basta de considerar nuestros procesos de vida como enfermedades!

La educación es la etapa principal en la que construimos nuestras identidades sexuales y de género y por ello las estudiantes, las maestras, la comunidad educativa y todo el movimiento feminista exigimos nuestro derecho a una educación pública, laica y feminista. Libre de valores heteropatriarcales desde los primeros tramos educativos, en los que las profesoras somos mayoría, hasta la universidad. Reivindicamos también nuestro derecho a una formación afectivo-sexual que nos enseñe en la diversidad, sin miedos, sin complejos, sin reducirnos a meros objetos y que no permita una sola agresión machista ni LGTBIfóbica en las aulas.

Exigimos un avance en la coeducación en todos los ámbitos y espacios de formación y una educación que no relegue nuestra historia a los márgenes de los libros de texto; y en la qu la perspectiva de género se transversal a todas las disciplinas. ¡No somos una excepción, somos una constante que ha sido callada!

¡VIVAN LA HUELGA DE CUIDADOS, DE CONSUMO, LABORAL Y EDUCATIVA!

¡VIVA LA HUELGA FEMINISTA!

Ninguna mujer es ilegal. Decimos ¡BASTA! al racismo y la exclusión. Gritamos bien alto: ¡No a las guerras y a la fabricación de material bélico! Las guerras son producto y extensión del patriarcado y del capitalismo para el control de los territorios y de las personas. La consecuencia directa de las guerras son millares de mujeres refugiadas por todo el mundo, mujeres que estamos siendo victimizadas, olvidadas y violentadas. Exigimos la acogida de todas las personas migradas, sea por el motivo que sea. ¡Somos mujeres libres en territorios libres!

Denunciamos los recortes presupuestarios en los sectores que más afectan a las mujeres: el sistema de salud, los servicios sociales y la educación.

Denunciamos la corrupción como un factor agravante de la crisis.

Denunciamos la justicia patriarcal que no nos considera sujetas de pleno derecho.

Denunciamos la grave represión y recortes de derechos que estamos sufriendo.

Exigimos plena igualdad de derechos y condiciones de vida, y la total aceptación de nuestra diversidad.

¡NOS QUEREMOS LIBRES, NOS QUEREMOS VIVAS, FEMINISTAS, COMBATIVAS Y REBELDES!

Hoy, la huelga feminista no se acaba:

¡SEGUIREMOS HASTA CONSEGUIR EL MUNDO QUE QUEREMOS!

¿Te sumas?