Los abusos sexuales a la infancia es una atroz forma de violencia contra las niñas y los niños, y en la mayor parte de las veces es una forma de violencia de género que deja graves secuelas en las mujeres adultas que los sufrieron. En Mujeres para la Salud trabajamos desde hace décadas para visibilizar, denunciar y erradicar esta atrocidad, y por eso hoy, en la semana del Día Mundial para la Prevención del Abuso Infantil, nos sumamos a otras asociaciones para manifestar nuestra más sincera repulsa y hacer sonar las voces de tantas niñas y niños que están silenciadas/os viviendo situaciones de abuso sexual, o de tantas mujeres que los sufrieron en su infancia y que hoy siguen viviendo las secuelas de sus vivencias.

Así, Mujeres para la Salud nos sumamos, en concreto, a las asociaciones ACASI (Asociación Contra los Abusos Sexuales en la Infancia) de Valencia y Garaitza de Bilbao, en la firma del manifiesto que ambas leerán en las concentraciones que están jalonando en sus respectivas ciudades. En el manifiesto, pedimos cosas tan importantes como que no prescriban los delitos de abusos sexuales ni los listados de agresores sexuales, que se diseñen programas de intervención y se habiliten centros específicos para atender a las personas que sufrieron abusos en su infancia (algo que realizamos desde el Espacio de Salud Entre Nosotras), que se creen prestaciones y ayudas a la inserción laboral de las personas que fueron abusadas en su infancia sin necesidad de sentencia judicial o que la futura ley de infancia y adolescencia recoja medidas que tengan en cuenta a las personas adultas que vivieron abusos sexuales en la infancia. Pedimos, además, una formación específica, con perspectiva de género, a todas y todos los profesionales de los diferentes ámbitos que realicen funciones alrededor de la infancia, adolescencia y mujeres adultas, como la formación que ofrecemos en nuestra Escuela ESEN, algo que es especialmente importante para los equipos judiciales que pueden ocasionar una revictimización secundaria en los casos que se denuncian.

A continuación, te dejamos una copia del manifiesto que promueven ACASI y Garaitza, para que tú también puedas leerlo aunque te queden lejos las concentraciones que organizan.

Hoy 19 de noviembre, es el día MUNDIAL contra el abuso sexual infantil y estamos aquí, porque es necesaria la implicación de todas y todos para hacer frente a esta forma de maltrato infantil que se comete en todas las clases sociales, ambientes culturales o razas.

Abuso sexual es cualquier acto que traspasa la evolución natural de la sexualidad infantil, y se produce cuando la menor o el menor pierde el control de su propia sexualidad para ser utilizado en beneficio de un placer ajeno.

Las graves consecuencias que conlleva el abuso sexual infantil hacen que se considere una de las formas más severas de maltrato infantil, convirtiéndolo además, en un problema de mayor gravedad aun cuando sucede dentro del entorno familiar.

Es importante que tengamos en cuenta que el abuso sexual infantil no es sólo un problema de la infancia, sino también, de personas adultas, ya que las secuelas que produce se mantienen con los años.

Dichas secuelas pueden permanecer durante toda la vida y agravarse en la edad adulta si no existe una terapia adecuada, convirtiéndose además en un factor de riesgo para sufrir cualquier otro tipo de maltrato como: violencia de género, agresiones, mobbing…

Más de un tercio de las víctimas seguirán desarrollando secuelas como son depresión, baja autoestima, ideas de suicidio, problemas en las relaciones sexuales, síndrome de estrés-postraumático etc. si no existe una terapia en su vida adulta.

El abuso sexual infantil ha ocurrido y está ocurriendo en nuestras casas, en nuestros barrios y en nuestras ciudades. Así lo confirman los estudios que se han realizado:

  • En España el único estudio oficial dice que 23% niñas y el 17% niños ha vivido abusos sexuales en su infancia antes de los 17 años, estudio realizado por Félix López Sánchez catedrático en la universidad de Salamanca en 1996.
  • Y en Europa el convenio de Lanzarote habla de que uno de cada 5 niñas y niños sufren abuso sexual en su infancia, estudio respaldado por el consejo de Europa para la protección en contra de la explotación y el abuso sexual infantil.

Cabe destacar que tan sólo un 30% de los abusos sexuales detectados en la infancia acaban en sentencias, el resto no prospera, principalmente por falta de pruebas, lo cual NO significa que no estén ocurriendo.

A día de hoy nos parece impensable que esto pueda suceder en nuestro entorno. El abuso sexual infantil es un tema tabú del que no se habla, y esto hace que creamos que no existe, pero nada más lejos de la realidad.

Por todo lo expuesto, hoy, 19 de noviembre de 2018, la asociación ACASI de Valencia y la asociación Garaitza de Bilbao se unen en la realización de dos concentraciones en sus ciudades respectivas, de forma simultánea, para realizar las siguientes peticiones en nombre de las personas que vivieron abusos en su infancia.

  1. Solicitamos que no prescriban los delitos de abusos sexuales cometidos durante la infancia.
  2. Solicitamos que no prescriban los listados de agresores sexuales.
  3. Solicitamos que se diseñen programas de intervención y se habiliten centros específicos, en todas las comunidades autónomas, para atender a las personas que en su infancia sufrieron abusos, y dar apoyo y asesoramiento a sus familiares.
  4. Solicitamos que se creen prestaciones y ayudas a la inserción laboral de las personas adultas abusadas en su infancia, sin necesidad de sentencia judicial.
  5. Solicitamos que la futura ley de infancia y adolescencia recoja medidas que tengan en cuenta a los adultos que vivieron abusos sexuales en la infancia ya que como dicen las actuales estadísticas, entre un 80-90% de las y los menores, no lo contarán durante su infancia.
  6. Solicitamos formación específica a todos los profesionales de los diferentes ámbitos, sociales, sanitarios, educativos, judiciales… que realicen sus funciones alrededor de la infancia, adolescencia y adultos.
  7. Solicitamos equipos judiciales con formación específica en abusos sexuales para evitar una revictimización secundaria en los casos que se denuncian.
  8. Solicitamos elaborar un protocolo de actuación para que las personas que conozcan algún caso de abuso sexual en la infancia, tanto si la víctima es una niña o niño como una persona adulta abusada en su infancia, sepan cómo tratar a la víctima y qué pasos seguir hasta denunciarlo.
  9. Solicitamos que se realicen campañas de prevención, divulgación y concienciación social.
  10. Solicitamos que se trasmita una información veraz y profesional sobre el tema en los medios de comunicación, evitando el sensacionalismo y la frivolidad.

Es fundamental y urgente para poder proteger a nuestras niñas y niños y para la reparación de las víctimas, que entre todas y todos rompamos el silencio.

Hoy estamos aquí porque no podemos permitir que esto siga ocurriendo, porque nosotras y nosotros no vamos a mirar para otro lado.

Hoy estamos aquí porque hemos recuperado la voz.

Porque no pudimos hablarlo y ahora no podemos callarlo.

No, no nos vamos a callar más.

Nosotras desde Mujeres para la Salud consideramos que es necesario añadir la mirada de género a esta gravísima forma de violencia porque los abusos sexuales afectan a más niñas, porque las secuelas son diferentes en niñas y niños y, por tanto, la forma de intervención también lo es y porque los victimarios son hombres en el 97% de los casos, y por lo tanto la prevención debería tener en cuenta la sexualidad masculina.

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