Soy una mujer que se construye y se deconstruye todos los días, capaz de tomar decisiones y asumir las consecuencias desde la reflexión y el autocuidado. Soy sensibilidad y emociones, pero también mente y razonamiento. Soy una sonrisa.


He conseguido enfocar mi camino profesional hacia un campo que me apasiona, que me aporta recompensas personales y aprendizaje constante. Creo en el cambio social y lucho todos los días para aportar mi granito de arena.


Estoy trabajando en mi independencia pero no me olvido de las personas que me quieren y me apoyan. Soy capaz de cuidarlas sin olvidarme de mí misma.

He identificado lo que no quiero en mis relaciones y trabajo también para establecer mis propios límites y respetarlos. Me siento orgullosa de lo que he conseguido y le doy valor al esfuerzo que he realizado. Ya no me siento víctima, más bien una persona que ha superado situaciones difíciles de la mejor manera que ha podido.

Soy capaz de comunicarme con las personas sin dañarlas y sigo intentando expresar cómo me siento para no dañarme a mí misma.

También soy contradicciones, conflictos internos, melancolía y errores, pero me acepto y me quiero así.

Soy un poco de cada una de esas personas buenas que forman o han formado parte de mi vida y que me hicieron aprender.

No soy de nadie, más que de mí. Me siento libre y dueña de mi tiempo.

Soy yo.

Marta