En Mujeres para la Salud nos posicionamos totalmente en contra de los vientres de alquiler, una práctica que consideramos una forma de mercantilización y explotación de los cuerpos de las mujeres y de compraventa de bebés que reproduce la desigualdad y la jerarquía sexual patriarcal y vulnera los derechos humanos. No queremos un mundo en el que todo se pueda comprar, y menos gracias a la explotación del cuerpo de las mujeres.

Es bien sabido que una parte del colectivo LGTBI, en especial de los hombres gays, han ejercido una fuerte presión para la legalización de una práctica que, en España, está prohibida bajo la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida. Pero es solo una parte de este colectivo. Por eso, consideramos primordial adherirnos a la campaña #NoEnNuestroNombre por un orgullo sin opresión, campaña que surge con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI desde Stop Vientres de Alquiler, la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres y No somos vasijas, plataforma de la que formamos parte. Esta campaña proclama la urgencia de dejar de equiparar la adopción y el acogimiento, que son actos de amor y generosidad, a la subrogación, práctica realizada sobre la base de un individualismo exacerbado que no representa, ni mucho menos, a todo el colectivo LGTBI.

A continuación, te dejamos el comunicado completo, para que tú también puedas firmarlo, ya sea a título individual o en nombre de tu asociación, a favor de una diversidad familiar libre de explotación reproductiva y de violencia contra las mujeres.

 

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POR UN ORGULLO SIN OPRESIÓN #NoEnNuestroNombre

#NoEnNuestroNombre
#FamiliasLibresdeExplotaciónReproductiva

Desde Stop Vientres de Alquiler, La Red Estatal Contra el Alquiler de Vientres y No Somos Vasijas, con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI 2019 creemos necesario lanzar este comunicado en favor de una diversidad familiar libre de explotación reproductiva y de violencia contra las mujeres, porque urge dejar de equiparar la adopción y el acogimiento, que son actos de amor y generosidad, a la subrogación, que no es más que explotación de mujeres con fines reproductivos y venta de bebés recién nacidos, sobre la base de un individualismo exacerbado que no representa, ni mucho menos, a todo el colectivo LGTBI.

Os invitamos a adheriros al comunicado, tanto de manera individual, como en nombre de vuestras organizaciones.

  1. Pedimos al Gobierno Español, la Unión Europea y las Naciones Unidas que continúen trabajando firmemente para que las personas LGBTI sean respetadas en todo el mundo y no se vulneren sus derechos humanos por razones de orientación sexual e identidad de género.
  2. Las personas LGBTI deben tener la oportunidad de poder satisfacer sin discriminación su deseo de formar una familia, con criaturas tanto biológicas, como adoptivas, sin que ello implique la vulneración de los derechos fundamentales de terceras personas.
  3. Apoyamos todos los modelos de familias y creemos que es un enriquecimiento cultural y social la existencia visible y sin discriminación de los diversos modelos familiares que conforman las familias homoparentales o familias arcoíris.
  4. No podemos olvidar que han sido principalmente las mujeres feministas las que más han ayudado al colectivo LGBTI en su legítima lucha por el reconocimiento de su derecho al matrimonio, la acogida o la adopción, igualándolo al resto de la ciudadanía.
  5. Las parejas gais están siendo utilizadas por la industria tecno reproductiva como reclamo comercial, mostrando una práctica elitista, clasista y que vulnera derechos humanos de las mujeres, como algo aspiracional para todo el colectivo.
  6. Las agencias de alquiler de vientres se presentan como empresas “gay friendly” que permiten a estas nuevas familias cumplir su sueño de tener un hijo o una hija con sus mismos genes, pero aceptar como más deseable la filiación genética entre padres e hijos e hijas, que la filiación por adopción, refuerza los valores patriarcales sobre los que se sustenta la familia natural heterosexual tradicional.
  7. Vivimos un momento de inflexión en el movimiento LGBTI español en el que los intereses individuales de una minoría clasista puja por introducirse estratégicamente en la agenda de todo el colectivo, a través de la legitimación del alquiler de vientres. Sin embargo, debemos insistir en que el alquiler de vientres se sustenta en el reclamo de deseos individuales hedonistas y egoístas y no en la defensa de los derechos colectivos de las personas LGTBI.
  8. Rechazamos el capitalismo “rosa” que está desvirtuando el discurso LGTBI y se posiciona a favor de esta práctica, ejerciendo gran presión mediática y política, a favor de una industria multimillonaria que se sustenta en la mercantilización de las mujeres.
  9. Aceptar la mercantilización y la cosificación de las mujeres y los bebés, pone en peligro cualquier intento de emancipación real de gais, lesbianas, bisexuales y trans y supondría un paso adelante de un modelo neoliberal de sociedad que atenta directamente contra el colectivo LGTBI.
  10. No queremos ser partícipes, ni cómplices de un mercado de tráfico y explotación de mujeres y bebés. No queremos pasar de oprimidos a opresores. Como colectivo no estamos dispuestas a asumir unas normas impuestas por un sistema patriarcal que siempre nos ha discriminado. La familia no está formada exclusivamente por personas vinculadas mediante lazos de sangre, sino por personas que se aman, se cuidan y se protegen.

Es por ello que este 28 de junio de 2019 saldremos a la calle para defender los derechos humanos del colectivo LGTBI, no para pisotear los de otras personas y por eso gritamos alto y claro:

#NoEnNuestroNombre
#FamiliasLibresdeExplotaciónReproductiva

 

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