Este año teníamos sentimientos encontrados, desde que decidimos dentro del Movimiento feminista de Madrid dejar la Plataforma del 8M, que fue creada por muchas de la entidades que ahora salían. Sentíamos pena, pero también con mucha rabia…
Pero el acuerdo no fue posible, porque la corriente oficial decidió que los objetivos de la agenda feminista, aquellos que reivindican al 52% de la población, no solo no eran los relevantes sino que incluso eran contrarios. Según el oficialismo era necesario incluir otros muchos objetivos, porque feminismo no hay uno sino muchos, uno de sus lemas fue «Aquí caben los 47 millones de feminismo que existen en España». Objetivos que no atañen directamente a las mujeres y haciendo del feminismo un saco roto de las reivindicaciones de diversos colectivos o incluyendo objetivos que nada tienen que ver con las necesidades y metas de las mujeres.
Para nosotras, junto con el movimiento Feminista de Madrid, el feminismo es aquel que lucha por los derechos de las mujeres a través de la Agenda Feminista. Está claro que no estamos en contra de nadie (como nos critican) y que apoyamos a otros colectivos en sus reivindicaciones, pero no son el objeto de nuestra lucha.
Las mujeres aún tenemos que conseguir cosas como que no nos maten, que no exploten nuestros cuerpos a través de la violación, la prostitución, la pornografía, los vientres de alquiler o la hipersexualización las niñas y las adolescentes. Luchar porque sexo no se sustituya por género y abolir los géneros patriarcales para conseguir una verdadera sociedad igualitaria, a través de la coeducación y la educación afectivo sexual en los coles. Tenemos que despatriarcalizar la justicia, para que deje de ejercer en contra de las mujeres y las criaturas y, por supuesto, romper todos los techos, conseguir cobrar lo mismo que los hombres por el mismo trabajo, una verdadera corresponsabilidad, una maternidad sostenida, etece…. ¡¡¡Os parece poco!!!
Y, por fin llegó el día, el 8 de marzo, y fuimos a la manifestación un año más reivindicar el cumplimiento de la Agenda Feminista, con el lema El feminismo es abolicionista.

Llegamos al principio de la Gran Vía unos minutos antes de las 19:00 donde habíamos quedado con usuarias, alumnas, compañeras, hermanas y amigas,… El 8M sigue siendo muy emocionante, un día de reivindicación en la calle. Una usuaria de AMS llevó carteles y pegatinas para todas (le damos las gracias desde aquí), nos pintamos la cara y… preparadas, listas, ya… salimos.
Reconozco que íbamos con cierta incertidumbre, el hecho de separarnos de la convocatoria oficial, sin haber tenido apenas tiempo ni recursos para poder explicar a las mujeres nuestra decisión, nos hacía pensar que no íbamos a ser muchas.


Pero en pocos minutos salimos de la duda, estábamos allí miles de mujeres, algunos medios dicen que 6.000, otros que 10.000, no lo sabemos, pero fue un subidón increíble, porque miles de nosotras estábamos de acuerdo, estábamos ahí, defendiendo el sentido de único feminismo posible.

Nos encontramos que profes del posgrado de malestares, allí estaban Alicia Miyares, Luisa Posada, Rosa Cobo, Ana de Miguel, Irene Zugasti, Ángeles Álvarez, Laura Nuño, ,….. con feministas influyentes como Towanda Rebels, la gran Amelia Valcarcel y nos encantó ver a Mónica Alario formando parte de una batucada, que marchosa!!
Y, además nos costa, que en muchas otras ciudades también hubo concentraciones abolicionistas y las mujeres salieron a las calles con el mismo objetivo, reivindicar la Agenda Feminista, la de las mujeres.








