Los abusos sexuales en la infancia son un grave problema social que afecta a niñas y adolescentes de manera singular y pueden provocar gravísimas secuelas en su salud mental y emocional.
Las secuelas de haber vivido abusos sexuales en la infancia o adolescencia pueden acompañar a lo largo de la vida sin ser relacionadas con la experiencia abusiva. Muchas víctimas de abuso creen haber olvidado que lo fueron(1), pero en realidad lo que sucede es que siguen estando bajo los terribles efectos que provocan este tipo de vivencias en la mente humana (2).
(1) El olvido es uno de los mecanismos de supervivencia que puede mantener la experiencia abusiva como en una situación de letargo durante mucho tiempo, aunque el resto de secuelas que provoca en la mente de las víctimas estén presentes. Además, ésta puede aflorar a la conciencia humana en cualquier momento de la vida, provocando daños más graves.
(2) Los abusos sexuales en la infancia y la adolescencia son una de las formas de violencia de género que más lesionan la salud mental de las mujeres que la padecen.

Si crees que siempre has sido problemática o que has ido arrastrando problemas, dificultades, o te sientes rara, especial o incomprendida, como que no encajas en este mundo o con la gente… y todo esto te provoca malestares como:
- De forma general no te sientes segura contigo misma, no confías en tus decisiones, sientes que no puedes controlar tu vida. Tienes sentimientos de ansiedad, confusión e incluso sientes que te paralizas, que no eres capaz de hacer nada. Sueles desvalorizarte, te sientes culpable, o sientes vergüenza, y a veces tienes conductas autodestructivas, abusas de sustancias nocivas…
- En la relación que mantienes con las personas que te rodean, te sientes insegura, no confías en ellas, tienes dificultades para conectar con el resto de la gente y/o sientes frustración, miedo a que te traicionen o abandonen, insatisfacción, miedo al afecto…
- En tus relaciones de intimidad te cuesta estar contigo misma y tienes sentimientos de vacío, lo que te lleva a buscar consuelo abusando de sustancias, o del sexo, o poniéndote en situaciones de riesgo. O, por el contrario, desconfías de las demás personas, lo que te impide buscar algún tipo de satisfacción compartida, y eso te provoca mucha frustración y miedo.
Es muy probable que estés arrastrando los efectos del trauma que te ocasionaron los abusos sexuales cuando aún eras una niña y que se expresan de esta manera en tu edad adulta. Es necesario que valores la necesidad de recibir un apoyo psicológico especializado para que, de una vez por todas, puedas superar todas estas secuelas.
Este difícil pero sanador recorrido lo harás acompañada por otras mujeres que vivieron experiencias parecidas a la tuya y por psicólogas especializadas en la terapia para mujeres adultas que sufrieron abusos sexuales en la infancia o adolescencia. Todas ellas están muy implicadas en apoyarte y denunciar esta terrible forma de violencia de género contra las/os menores.
El trabajo de terapia psicológica para mujeres que fueron víctimas de incesto y/o abusos sexuales en la infancia o la adolescencia ha sido uno de los ámbitos centrales de intervención psicológica en Mujeres para la Salud que más implicación, esfuerzo, dificultad y, sobre todo, más motivación ha producido en las profesionales que, de forma pionera, quisieron abordar este problema hace ya más de 30 años.
Si es tu caso y estás interesada llámanos la 629416791 o escríbenos al correo info@mujeresparalasalud.org
En estos enlaces puedes leer testimonios de mujeres que hicieron su proceso terapéutico en AMS:









