Escrito por Memé
Siento que el comportamiento utilizado para mí para sobrevivir al infierno que de niña me sometieron, siempre fue aprender algo: primero en la escuela, como ya he dicho en otro ejercicio, yo de niña sentía que si no sabía leer no podría irme a ninguna parte. Parece tonto, pero para mí era como algo primordial, para no sentirme físicamente perdida; si sabía leer, sabía donde estaba.
Luego después de estudiar mi meta era aprender a hacer cosas sola; siempre disfrazando mi inseguridad, mis miedos y mi dolor detrás del HUMOR. Mientras los demás se reían por mis chistes y bromas, yo no sentía miedo, estaba protegida.
Pero sé que aunque era mi escudo, también vivía esos momentos, soy una persona ALEGRE. Si me evadía de mi realidad en esos momentos, era mi válvula de escape. Luego con los años, al conseguir trabajo que económicamente me permitía cubrirme los gastos para sobrevivir y a la vez era un trabajo en el que yo me sentía útil, ayudaba a alguien; por lo menos así mi vacío era menor, pues yo no sabía como poder ayudarme a mí. Además pensaba que la solución llegaría dejando que el tiempo pasara, que yo intentara ocupar mi mente en nuevas cosas. Por eso he vivido durante casi 30 años volcada en hacer el papel de PAYASO y a la vez viviendo sólo para el trabajo. Ahora no es así, puedo sentirme incómoda muchas veces por no saber que decir o hacer en algunos momentos, pero no represento nada, si me sale la broma es porque algo me hace reír en un momento.
Me siento orgullosa de mí, de mi fuerza, porque los dos caminos que escogí para sobrevivir, me han ayudado a caminar, torpemente, pero al fin y al cabo a caminar protegiéndome y luchando por mí misma; a no rendirme, a no perder la esperanza del todo, a no tirar mi vida por la borda y quedarme en la estacada y perderme.
Sin conciencia seguramente de todo cuanto estaba haciendo por cuidar de mí, pero lo hice. A partir de ahora, ya con esa conciencia que sí tengo, QUIERO SEGUIR luchando por una vida digna conmigo misma y desde dentro, y cuidar de ella con verdadero mimo y esmero. Es la única que tengo y quiero sentirla como algo lindo y no como si fuera una carga.
SIENTO QUE DE VERDAD ME MEREZCO COSAS BUENAS DE MÍ, HACIA Mí Y TAMBIÉN DE LOS DEMÁS.
|